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Chile: un lugar diferente del otro lado del mundo

Tómese un momento para distanciarse de la imagen que siempre ha tenido del turismo en América Latina. Olvídese, por un momento, del baile y el calor tropical, y prepárese para un nuevo lado del otro lado del mundo.

Tomar un vuelo de larga distancia a la costa suroeste de Sudamérica es una gran pregunta, pero si amas el turismo de naturaleza y el paisaje impresionante, tengo el lugar perfecto para ti: una larga y estrecha franja de tierra situada cómodamente entre los altos Andes y el Océano Pacífico en toda su gloria helada.

Chile es un destino sudamericano que a menudo se pasa por alto en la estimada compa√Ī√≠a de Brasil, Per√ļ, Costa Rica o Argentina. Su ubicaci√≥n tect√≥nica significa que ha sido objeto de suficientes terremotos para diezmar las reliquias del asentamiento espa√Īol. Pero su larga costa que se extiende desde climas subtropicales en el norte hasta climas subpolares en el sur, que cuenta con desiertos, playas, bosques, lagos y monta√Īas, est√° salpicada de gemas que vale la pena recorrer los pocos kil√≥metros adicionales.

Desde la vida salvaje que puedes ver desde la ventana de tu restaurante, hasta un paisaje que parece sacado de un documental de David Attenborough y encuentros fascinantes con antiguos residentes de una peque√Īa ciudad.

La capital chilena: la poblaci√≥n all√≠ es una tela de retazos hecha de hilos de etnias de colonos e inmigrantes de Espa√Īa, Gran Breta√Īa, Alemania, ex Yugoslavia, Palestina y m√°s, mezclados con los nativos de Chile, una naci√≥n que alberga a varios pueblos ind√≠genas, principalmente los mapuches.¬†La ciudad, que ahora tiene las marcas inconfundibles de las protestas masivas que presenci√≥ a fines del a√Īo pasado, pero que tienen habitantes de los m√°s amigables y hospitalarios.

Santiago es el hogar de destinos culturales como el Centro Cultural Gabriela Mistral, llamado as√≠ por el primer ganador del Premio Nobel de Am√©rica Latina (Literatura, 1945), y La Chascona, el museo convertido en el hogar dedicado al ganador del Premio Nobel (Literatura, 1971 ), poeta y diplom√°tico Pablo Neruda. Otra visita desgarradora al museo fue la dedicada a la artista chilena Violeta Parra, cuya poes√≠a, m√ļsica y artes visuales muestran una sinceridad cruda que refleja su experiencia √ļnica como una mujer de clase trabajadora con una vida compleja y problem√°tica.

Caminar por la Avenida Italia y sus peque√Īas tiendas de artesan√≠a, pasear por el Parque Bicentenario con sus flores de ave del para√≠so, flamencos vivos y estanques de koi de colores brillantes, y una noche en el barrio de Lastarria con sus animados bares y restaurantes. Pero aparte de Santiago, Chile tiene mucho y m√°s que ofrecer.¬†a no m√°s de dos horas de la capital se encuentran: Valpara√≠so y Zapallar.

Posiblemente una de las ciudades más coloridas del mundo, Valparaíso es una ciudad portuaria antigua pero juvenil famosa por su vibrante arte callejero. Separado en la zona baja por el mar y las famosas 42 colinas o cerros , es un centro educativo y un famoso destino turístico. También es el hogar de otro museo convertido en casa de Pablo Neruda, La Sebastiana.

Curiosamente, Neruda ten√≠a una tercera casa convertida en museo llamada Isla Negra cerca de Valpara√≠so. Las caprichosas colecciones de m√°stiles de barcos, ropa, insectos y una variedad de instrumentos mostraron las fascinaciones √ļnicas y salvajes del poeta.

El aspecto conmovedor y robusto de Valpara√≠so contrasta con la serenidad tranquila de Zapallar.¬†A su vez, es una ciudad en una playa id√≠lica rodeada de villas ricas y un n√ļmero sorprendentemente peque√Īo de hoteles (estrictamente para mantener la exclusividad). Se puede disfrutar de un espect√°culo de delfines gratis, sin la crueldad animal.

Pero cuando se trata de vida silvestre, esto fue solo la punta del iceberg. El norte de Chile se divide en dos: El Norte Chico (o el Peque√Īo Norte) m√°s cerca del centro de Chile, y El Norte Grande (el Gran Norte) en el extremo norte y hogar del √°rido desierto de Atacama.

Nuestra oportunidad de visitar¬†El Norte Chico¬†nos permiti√≥ visitar las dos ciudades costeras vecinas de La Serena y Coquimbo, que comparten un encantador paseo mar√≠timo decorado con el ic√≥nico cartel de “Amenaza de tsunami”.¬†

Isla de Choros, una isla frente a la min√ļscula ciudad de Punta de Choros, donde los leones marinos, los ping√ľinos, delfines y una variedad de otras aves marinas deambulaban libremente.

Los guanacos (animales parecidos a llamas que viven en el desierto) y zorros deambulan por los bordes del desierto de Atacama.

Después de todo esto, pasamos Santiago hacia el sur para visitar un entorno completamente diferente. Las ciudades de Pucón y Villarrica se encuentran a la sombra del volcán activo Villarrica. 

El sur subpolar de la Patagonia alberga colinas congeladas y lagos azules como el hielo, sin duda vale la pena presenciar.

Dudo que muchos de ustedes hayan considerado hacer de Chile su pr√≥ximo destino tur√≠stico, pero insto a cualquiera de ustedes que tenga el tiempo y los recursos para considerar esta maravilla natural √ļnica.¬†

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