Impacto de la reducción presupuestaria en Antofagasta
La reciente reducción de recursos destinados a los subsidios DS49 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) para el año 2026 ha generado una profunda preocupación en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) de Antofagasta. Esta disminución afectará gravemente a los programas habitacionales dirigidos a las familias más vulnerables del país.
Disminución alarmante en subsidios
Según los datos disponibles, Antofagasta experimentará una reducción del 71% en comparación con el presupuesto del año 2025 para el subsidio DS49, diseñado para familias que carecen de acceso a crédito hipotecario. Esta situación ha sido una tendencia constante en los últimos tres años, pero el impacto para este periodo es considerablemente más severo, con recursos que han pasado de 1.227.403 UF en 2024, a 909.815 UF en 2025, y ahora a 263.601 UF en 2026.
Déficit habitacional en aumento
La problemática se agrava aún más dado que Antofagasta enfrenta uno de los déficits habitacionales más críticos del país, con más de 50 mil viviendas necesarias, según el Informe de Vivienda Pública 2024. La proliferación de campamentos ha aumentado, especialmente en la capital regional, donde miles de familias viven en condiciones precarias, de hacinamiento e inseguridad.
“La Región de Antofagasta no resiste nuevos retrocesos en materia habitacional. Una rebaja del 71% en el DS49 es una señal extremadamente grave para miles de familias que llevan años esperando una solución definitiva.” – Tomás Müller Salomón
Consecuencias de la reducción de recursos
El presidente Tomás Müller Salomón expresó su preocupación por las repercusiones que esta disminución presupuestaria tendrá para la región. A medida que aumentan los campamentos y la crisis de vivienda se intensifica, el recorte de recursos destinados para abordar esta emergencia social es alarmante. Müller también destacó que la situación se complica con factores que ya afectan el costo de la construcción, como el acceso al suelo, el aumento de los precios de los materiales y la escasez de mano de obra calificada.
Necesidad de una política habitacional sostenible
Müller enfatizó la importancia de mantener una política habitacional sostenible en tiempos de estrechez fiscal. Destacó que no hacerlo impactará directamente en la ejecución de proyectos, retrasará las soluciones habitacionales y agrandará la crisis urbana y social que enfrenta la región. “Nuestro trabajo se mantendrá en aportar de manera colaborativa al sector público y a las personas, para encontrar los mejores modelos que contribuyan a reducir el déficit habitacional”, concluyó Müller, instando a que a nivel parlamentario se revise esta decisión y se priorice la asignación de recursos para contrarrestar la crisis de vivienda.

