Acciones de la Seremi de Salud en Antofagasta
Durante la tarde, un equipo de la Seremi de Salud realizó un operativo en un terreno eriazo situado en calle Lord Cochrane, en el corazón de Antofagasta, tras ser señalado como un foco de insalubridad que genera preocupación entre los vecinos de la zona. Este tipo de intervenciones se vuelven cruciales ante situaciones que pueden afectar la salud pública.
Alerta sanitaria por el mosquito Aedes aegypti
La acción se llevó a cabo en el contexto de una alerta sanitaria activa debido a la detección del mosquito Aedes aegypti en la comuna. Esto permitió a las autoridades sanitarias acceder al terreno para inspeccionar sus condiciones y evaluar posibles infracciones a las normativas de salud pública.
Colaboración interinstitucional
El operativo incluyó la participación de la delegada presidencial regional, Katherine López, el alcalde Sacha Razmilic, y el Seremi de Salud, Rodrigo Medina, junto a equipos de la Unidad de Zoonosis y Vectores. Durante la fiscalización, se llevó a cabo un levantamiento exhaustivo del lugar, realizando muestras y evaluando eventuales riesgos que pudieran afectar la salud de la población.
“No vamos a permitir que espacios abandonados sigan afectando a nuestras comunidades. Seguiremos utilizando todas las herramientas que la ley nos entrega para recuperar estos inmuebles y devolver la tranquilidad a nuestros barrios”, afirmó el alcalde Razmilic.
Procedimientos para la recuperación del terreno
Desde la Seremi de Salud se indicó que, una vez finalizado el análisis técnico del lugar, se coordinarán acciones con organismos públicos competentes para abordar la situación y avanzar en una solución definitiva. Además, el municipio ya ha iniciado el procedimiento para declarar el inmueble como abandonado, debido a los constantes problemas de seguridad, higiene y salubridad que han sido denunciados por los residentes de la zona.
Medidas correctivas para el propietario
El alcalde Razmilic explicó que el propietario del terreno ha sido notificado oficialmente y tiene un plazo de 10 días para realizar labores de limpieza, mejorar los cierres perimetrales y adoptar medidas que garanticen que el terreno se mantenga en condiciones adecuadas. En caso de no cumplir con estas exigencias, el municipio tendrá la facultad de intervenir el lugar y posteriormente cobrar los costos asociados al dueño de la propiedad.

