Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero, ha realizado un llamado a contemplar el futuro de Antofagasta con una perspectiva más positiva. En su opinión, la región está viviendo uno de sus períodos más prometedores en varias décadas, gracias a la combinación de una confianza ciudadana renovada hacia la minería, una cartera de inversiones sin precedentes y una estrategia público-privada que ha logrado alinear las prioridades del desarrollo regional.
Durante una conversación en el podcast Un Día Menos de Timeline, Villarino analizó los resultados del Barómetro Regional 2026, exploró el contexto económico que enfrenta la industria minera y previó un ciclo de crecimiento impulsado por la recuperación de la confianza en la inversión en Chile.
Confianza Ciudadana y Desarrollo Minero
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue el resultado del Barómetro Regional 2026, el cual reflejó un amplio apoyo ciudadano hacia el desarrollo de la minería en Antofagasta. Para Villarino, lo más importante no es solo el porcentaje de apoyo, sino la confianza que la ciudadanía tiene en la industria.
“Construir la confianza lleva años, pero se puede perder rápidamente. Alcanzar este nivel de confianza es motivo de satisfacción, pero también de responsabilidad”, afirmó Villarino, destacando que este reconocimiento es el resultado del trabajo continuo de las empresas mineras hacia un modelo de desarrollo sostenible y una relación más cercana con las comunidades.
Escuchar a la Comunidad Antes de Actuar
Villarino subrayó un cambio cultural significativo en la industria, donde las empresas ahora se enfocan en preguntar a la comunidad cuáles son sus necesidades en lugar de asumir unilateralmente lo que se necesita. “Antes, las empresas decidían qué ofrecer a la comunidad. Hoy, el enfoque está en preguntar: ¿qué necesita la comunidad?” indicó.
En este sentido, resaltó que los proyectos de inversión social se construyen a partir de las prioridades definidas por las comunidades y sus autoridades, lo que asegura que las iniciativas de la industria se alineen con las demandas ciudadanas.
Estrategia Minera Regional: Un Enfoque Colaborativo
Villarino también valoró el impacto de la Estrategia Minera Regional (EMRA), que ha facilitado la coordinación entre empresas, autoridades y la sociedad civil bajo una visión compartida a largo plazo. “La minería entendió que debía alinearse con la comunidad y no al revés”, enfatizó.
Además, mencionó que el verdadero mérito de esta herramienta radica en que surgió de un proceso participativo amplio, permitiendo la identificación de prioridades comunes para el desarrollo de Antofagasta.
Antofagasta: Ventajas Competitivas Incomparables
Durante el diálogo, Villarino afirmó que la región a menudo se centra en sus problemas, sin reconocer las ventajas competitivas que tiene sobre otras regiones. “Antofagasta tiene el vaso mucho más lleno que la mayoría de las regiones de Chile”, aseguró, mencionando la consolidación de una estrategia regional, una economía bien definida, altas tasas de empleo y una cartera de inversiones mineras superior a los US$40 mil millones para la próxima década.
Inversiones de Más de US$100 Mil Millones para Chile
En relación con el panorama nacional, Villarino destacó que las inversiones mineras proyectadas para los próximos diez años superan los US$104 mil millones, de los cuales más de US$40 mil millones están destinados a proyectos en la Región de Antofagasta. Esto, según él, demuestra que los inversionistas han recuperado la confianza en Chile tras años de incertidumbre política y regulatoria.
“Hace cinco años, esta cartera simplemente no existía”, comentó, añadiendo que factores como la finalización del proceso constitucional y la definición del royalty minero han despejado las dudas que mantenían paralizadas las decisiones de inversión.
La Confianza Internacional se Restablece
Villarino concluyó que el volumen de inversiones proyectado es una clara señal de que la confianza internacional se ha restablecido. “El mundo volvió a confiar en Chile porque el sistema político logró despejar las incertidumbres que existían”, afirmó, subrayando la necesidad de mantener una estabilidad regulatoria y tributaria para consolidar este nuevo ciclo económico.
Un Ciclo Favorable para el Cobre
Finalmente, Villarino proyectó que el cobre seguirá enfrentando un escenario favorable debido a la demanda estructural impulsada por la transición energética y la expansión de la electromovilidad. Sin embargo, recordó que el mercado sigue siendo cíclico y puede estar expuesto a factores geopolíticos y financieros que podrían alterar este panorama.
“Estamos viviendo un muy buen ciclo y debemos aprovecharlo”, concluyó Villarino, instando a todos a seguir trabajando juntos para enfrentar los desafíos que aún persisten.

