La agenda cultural de Antofagasta busca desafiar la idea de que «no sucede nada» en la ciudad. Este fue uno de los mensajes clave que compartió Marcos Celedón, secretario ejecutivo de la Corporación Cultural de Antofagasta (CCA), durante su participación en el podcast Un Día Menos de Timeline. En este espacio, Celedón repasó la programación de los próximos meses, así como la estrategia destinada a acercar la música y las artes escénicas a nuevos públicos.
Según detalló, la programación incluye conciertos sinfónicos, espectáculos inspirados en la música de Studio Ghibli y el animé, presentaciones familiares y un gran concierto navideño en la Plaza Bicentenario. La meta es consolidar una oferta cultural permanente que beneficie a la comunidad.
«La percepción de que no hay actividades es errónea»
Celedón subrayó que uno de los principales retos de la Corporación Cultural no solo radica en la organización de eventos, sino también en lograr que la ciudadanía esté al tanto de la oferta cultural disponible.
«La gente dice que no hay actividades, pero cuando se presenta un buen producto, el público responde y adquiere sus entradas», afirmó Celedón.
Como prueba de esto, mencionó el éxito de los últimos conciertos sinfónicos, donde tres funciones consecutivas lograron vender todas sus entradas, lo que demuestra que existe un interés por propuestas de calidad.
Una propuesta para toda la familia… y también para adultos
Durante la conversación, Celedón aclaró que la planificación de la Corporación Cultural contempla diferentes públicos.
Por un lado, hay espectáculos dirigidos a niños y familias, y por otro, conciertos diseñados para adultos que buscan una experiencia cultural distinta durante los fines de semana.
«Nos enfrentamos a dos realidades: quienes desean salir con sus hijos y quienes buscan disfrutar de actividades pensadas para ellos como adultos», destacó.
En este sentido, resaltó producciones como Cerati Sinfónico, además de espectáculos inspirados en el universo de Studio Ghibli y el animé, buscando ampliar el alcance de la programación del Teatro Municipal.
«Antofagasta merece espectáculos de alta calidad»
El secretario ejecutivo enfatizó que el objetivo no se limita a incrementar la cantidad de eventos, sino a elevar el estándar artístico de cada producción.
«Antofagasta merece productos y espectáculos para la familia, pero lo más importante es que sean de calidad», aseguró.
Recordó que el concierto Érase una vez una sinfonía sorprendió incluso a quienes esperaban una presentación tradicional, al incorporar actores, caracterizaciones, cantantes y una puesta en escena teatral que permitió acercar la música sinfónica a públicos que normalmente no asisten al teatro.
«Muchos llegaron pensando que verían solo una orquesta y se encontraron con una experiencia artística completa», comentó.
Expandir la cultura más allá del Teatro Municipal
Uno de los anuncios realizados por Celedón fue la intención de llevar la programación a espacios abiertos para alcanzar a un público más amplio.
El secretario ejecutivo confirmó que la Corporación Cultural está trabajando en un gran concierto navideño en la Plaza Bicentenario, un espacio que permitiría reunir entre cuatro y cinco mil personas.
«Queremos que más personas vivan esta experiencia y se contagien con la música en vivo», explicó.
Esta iniciativa busca complementar la programación del Teatro Municipal, cuya capacidad cercana a las 850 personas limita el acceso a espectáculos de alta demanda.
Romper con la solemnidad del teatro
Uno de los aspectos más valorados por Celedón fue la posibilidad de cambiar la percepción tradicional que muchas personas tienen sobre los conciertos sinfónicos.
A su juicio, durante años, la música clásica estuvo asociada a entornos excesivamente formales que alejaban al público infantil.
«Al incorporar personajes, escenografía, globos, cantantes y una puesta en escena dinámica, el niño se divierte y al mismo tiempo conoce una orquesta sinfónica», explicó.
Esta experiencia puede convertirse en el primer acercamiento de muchos menores a la música en vivo, fomentando una relación más cercana con las artes desde una edad temprana.
Cambiar la cultura de la gratuidad
Otro de los temas abordados fue el reto de establecer el hábito de pagar por espectáculos culturales.
Celedón reconoció que durante años se creó la costumbre de esperar actividades gratuitas, lo que dificulta la sostenibilidad de las producciones.
«No está completamente revertido, pero la respuesta del público demuestra que cuando el espectáculo tiene calidad, las personas están dispuestas a comprar una entrada», indicó.
Para el secretario ejecutivo, este cambio es fundamental para fortalecer la oferta artística de la ciudad y permitir la llegada de nuevas producciones a lo largo del año.

