Sentencia histórica de la Corte de Apelaciones
La Corte de Apelaciones de Antofagasta ha confirmado una decisión que podría sentar un precedente en el ámbito de la salud. La clínica oftalmológica Ultravisión ha sido condenada a indemnizar a un paciente con más de $45 millones tras sufrir una pérdida de visión en su ojo izquierdo. Este caso se origina en una cirugía láser realizada en febrero de 2021, cuyos resultados no fueron los esperados.
Falta de controles médicos adecuados
El tribunal determinó que los controles médicos postoperatorios no se llevaron a cabo de manera correcta. Un informe pericial fundamental en el proceso evidenció que esta omisión constituyó una infracción a los procedimientos médicos estándar esperados para este tipo de cirugía. Específicamente, se señaló que no se realizaron las evaluaciones necesarias por parte de oftalmólogos, siendo los diagnósticos formulados en su mayoría por tecnólogos médicos.
“Los controles posteriores a la cirugía fueron realizados en parte por tecnólogos médicos, quienes formularon diagnósticos sin que existiera una evaluación presencial por parte de un oftalmólogo”, declaró el perito médico Bastián Alejandro Caillaux Lucero.
Detalles de la indemnización
La sentencia, adoptada de manera unánime por la Primera Sala de la Corte de Apelaciones, ratificó el fallo emitido en diciembre de 2025 por el Segundo Juzgado Civil de Antofagasta. La indemnización se desglosa en $5.004.009 por daño emergente y $40 millones por daño moral, alcanzando un total de $45.004.009.
Consideraciones del tribunal
Uno de los aspectos relevantes que el tribunal tuvo en cuenta fue que el paciente había advertido las molestias de manera temprana, y que existían signos de problemas en la cicatrización del ojo. A pesar de estas señales, se mantuvieron tratamientos farmacológicos sin la evaluación oportuna de un especialista y se omitieron estudios necesarios para determinar la causa del problema visual.
Implicaciones de la resolución
La Corte también expresó que la cantidad de $40 millones por daño moral se justificó considerando la pérdida de visión del paciente, el impacto en su vida laboral y personal, así como la necesidad de futuras intervenciones médicas. Esta resolución no solo busca reparar el daño sufrido por el paciente, sino que también establece un estándar sobre la responsabilidad que deben tener las clínicas en cuanto a la atención postoperatoria.
Finalmente, la Corte de Apelaciones confirmó la sentencia sin costas, lo que significa que cada parte asumirá sus propios gastos legales en este proceso.

