Durante un consistorio celebrado los días 7 y 8 de enero en El Vaticano, el Papa León XIV dirigió duras críticas hacia la estructura eclesiástica por su gestión de la crisis de abusos sexuales. El encuentro, que reunió a cardenales de todo el mundo, tenía originalmente el propósito de establecer las decisiones de gobierno para la Iglesia Católica durante el año 2026.
Una herida persistente
A pesar de no ser el tema central de la agenda, el Sumo Pontífice —quien fue misionero en Perú— calificó la crisis de los abusos como una "herida profunda" en la vida de la institución. Según informó la plataforma Vatican News, el Papa enfatizó que el daño no reside únicamente en el acto del abuso, sino en la respuesta posterior de la Iglesia.
“Muchas veces el escándalo en la Iglesia se debe a que se cerró la puerta y no se acogió a las víctimas, ni se les acompañó con la cercanía de auténticos pastores”, explicó el Papa León XIV.
La importancia de la escucha
El Pontífice compartió ante los cardenales el testimonio de una víctima reciente para ilustrar la gravedad del abandono institucional. Según relató, la persona afectada le manifestó que el aspecto más doloroso de su experiencia fue que ningún obispo accedió a escucharla.
En este sentido, el Papa subrayó que la escucha es "profundamente importante" y esencial para enfrentar un problema que sigue afectando a la Iglesia en múltiples lugares.





