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Problemas de extracción ilegal de agua en Antofagasta: Desafíos y respuestas de fiscalización

La problemática de la extracción ilegal de agua se ha convertido en un desafío constante para Aguas Antofagasta. A lo largo de los años, esta empresa ha enfrentado la aparición de conexiones clandestinas a sus redes, las cuales son utilizadas para sustraer y comercializar este recurso vital. Como resultado, se han presentado denuncias y se han coordinado acciones con las autoridades locales para proteger tanto las instalaciones como el suministro a la comunidad.

Un ejemplo reciente de esta situación ocurrió el 23 de septiembre de 2026, cuando se llevó a cabo un operativo en La Chimba Alto, al norte de Antofagasta. Durante este operativo, se recuperó un terreno fiscal de 1,300 metros cuadrados que se estaba utilizando para la extracción y venta ilegal de agua.

El procedimiento fue coordinado por la Delegación Presidencial Regional, a petición de la Secretaría Regional Ministerial de Bienes Nacionales, y contó con la participación de las seremi de Seguridad, Bienes Nacionales, Carabineros y el municipio. Según el seremi de Bienes Nacionales, Patricio Martínez, “se pinchaba la aducción que lleva agua a Cerro Moreno y a Mejillones, y además se comercializaba”.

“Acá se pinchaba la aducción que lleva agua a Cerro Moreno y a Mejillones, y además se comercializaba”, explicó el seremi de Bienes Nacionales, Patricio Martínez.

Un punto denunciado durante años

El gerente de Desarrollo Humano de Aguas Antofagasta, Luis Felipe Maldonado, indicó que este punto de extracción había sido identificado y denunciado ante la Fiscalía desde hacía años, debido a las afectaciones a las redes y al riesgo que esto representa para el abastecimiento.

Las extracciones clandestinas han sido frecuentes en la aducción Cerro Moreno, en la zona de La Chimba. Este sistema de conducción transporta agua hacia otras áreas, por lo que las intervenciones pueden generar repercusiones que van más allá del lugar específico de la extracción.

Un incidente significativo ocurrió en octubre de 2025, cuando, según la empresa, la manipulación de una reductora de presión para extraer agua puso en riesgo el suministro de miles de clientes en Antofagasta. La intervención oportuna de los equipos de la sanitaria logró evitar un corte de suministro que habría tenido graves consecuencias.

Riesgos para la infraestructura y la comunidad

La compañía advierte que la manipulación de tuberías y equipos puede ocasionar daños en las instalaciones necesarias para mantener el servicio, lo que obliga a llevar a cabo maniobras y reparaciones para prevenir interrupciones en el suministro.

“La sustracción y venta ilegal de agua es un hecho que nos mantiene alerta, especialmente en lo que corresponde a la red del sector norte que abastece directamente a Mejillones”, señala el ejecutivo.

Además, la empresa expresa su preocupación por las condiciones de transporte y comercialización del agua extraída ilegalmente, dado que esta queda fuera del control del abastecimiento formal y se vende como agua potable.

Fiscalización y abastecimiento regulado

La reciente recuperación del terreno representa un avance en la lucha contra un foco de extracción ilegal denunciado durante años. El desafío ahora es mantener la fiscalización y concretar alternativas formales de suministro, asegurando tanto la infraestructura como el acceso de la comunidad a un servicio seguro y confiable.



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